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El duelo: lo que dice la investigación

Sin etapas obligatorias, un ir y venir entre la pérdida y la vida, y cuándo pedir ayuda

Guía

La idea popular5 etapas en orden.Hay que « pasar página »y desvincularse.Lo que se sabeCaminos distintos,a menudo resiliencia.Se aprende a vivir con ello,el vínculo continúa.

El duelo es la reacción natural a la pérdida de alguien a quien queremos. Lo toca todo: las emociones, el cuerpo, los pensamientos, el día a día, el sentido de la propia vida. Sobre este tema circulan muchas ideas erróneas. Esto es lo que dice la investigación, explicado de forma sencilla.

Lo que el duelo no es

  • No es una enfermedad. Sufrir tras una pérdida es normal, aunque sea con mucha intensidad y durante mucho tiempo.
  • No hay un orden obligatorio. Las famosas « cinco etapas » (negación, ira, negociación, depresión, aceptación) vienen de los trabajos de Elisabeth Kübler-Ross con personas al final de su vida, no con personas en duelo. Nunca fueron un camino que haya que seguir.
  • No hay una forma correcta de vivir el duelo. Hay quien llora mucho y quien llora poco; quien habla y quien actúa. No llorar no significa no haber querido.
  • No se trata de « olvidar » ni de « pasar página ». Se aprende a vivir con la ausencia, y el vínculo con la persona puede continuar de otra manera.

Un poco de teoría · Un estudio con personas en duelo seguidas de 1 a 24 meses tras el fallecimiento encontró que la aceptación era el sentimiento más frecuente desde el principio, y que el anhelo (el deseo intenso de volver a estar con la persona) era el sentimiento doloroso más presente, mucho más que la incredulidad o la ira (Maciejewski y cols., 2007). Algunos investigadores han advertido de que presentar las « etapas » como el camino normal puede hacer creer a las personas que están haciendo « mal » su duelo (Stroebe y cols., 2017).

Caminos muy distintos, y mucha resiliencia

Los estudios que siguen a personas antes y después de perder a un ser querido muestran varias trayectorias. Muchas personas sienten un dolor real, pero siguen funcionando y recuperan un equilibrio en unos meses. Otras lo pasan mal durante más tiempo. Una minoría se queda atrapada en un sufrimiento intenso.

Un poco de teoría · En un estudio que había entrevistado a personas mayores varios años antes de la muerte de su pareja, y después a los 6 y 18 meses, la trayectoria más frecuente era la resiliencia: tristeza, pero con el funcionamiento conservado (Bonanno y cols., 2002; Bonanno, 2004). Ser resiliente no significa no sentir nada ni haber querido menos.

Oscilar entre la pérdida y la vida: el modelo del proceso dual

Los psicólogos Margaret Stroebe y Henk Schut describen el duelo como un ir y venir entre dos movimientos:

  • orientado a la pérdida: pensar en la persona, llorar, mirar las fotos, sentir la ausencia;
  • orientado a la reconstrucción: ocuparse del día a día, aprender lo que hacía la persona (los papeles, la cocina…), encontrar nuevos papeles, hacer planes, y también descansar de la pena.
La vida de cada díaOrientado a la pérdidallorar, recordar,mirar las fotos,pensar en la persona,sentir la ausenciaOrientado a la reconstrucciónocuparse del día a día,aprender nuevos papeles,hacer planes,descansar de la penaoscilar

Las dos cosas son necesarias. Distraerse, reír o salir no es una traición: forma parte del duelo. Al revés, evitar por completo todo lo que recuerda la pérdida impide integrarla.

Un poco de teoría · Según este modelo, lo que ayuda es la alternancia: quedarse todo el tiempo en la pérdida, o todo el tiempo en la evitación, se asocia con más dificultades (Stroebe y Schut, 1999, 2010). La dosis es distinta para cada persona y según las culturas.

Lo que el duelo nos pide hacer

El psicólogo J. William Worden describe cuatro « tareas », que no siguen un orden fijo y pueden volver:

Tareasdel dueloAceptarla realidadAtravesarel dolorAdaptarsea su ausenciaMantener el vínculoy vivir
  1. Aceptar la realidad de la pérdida, con la cabeza y con el corazón.
  2. Atravesar el dolor, en lugar de evitarlo a toda costa.
  3. Adaptarse a un mundo sin la persona: el día a día, los papeles, la forma de verse a uno mismo.
  4. Mantener un vínculo con la persona mientras se sigue viviendo.

El vínculo continúa, de otra manera

Durante mucho tiempo se pensó que había que « desvincularse » de la persona fallecida. Hoy se sabe que muchas personas mantienen un vínculo vivo: hablarle, guardar un objeto, continuar una tradición, preguntarse qué habría dicho. A menudo es un recurso. Ese vínculo se vuelve difícil sobre todo cuando impide vivir el presente.

Un poco de teoría · La idea de los « vínculos continuos » la desarrollaron Dennis Klass, Phyllis Silverman y Steven Nickman (1996). Varios trabajos muestran además que dar sentido a la pérdida (entender lo que pasó, integrarlo en la propia historia) se asocia con un duelo más sereno, más que encontrarle « beneficios » (Holland, Currier y Neimeyer, 2006).

El duelo también afecta al cuerpo

Cansancio, problemas de sueño y de apetito, bajada de defensas, dolores: el duelo también es una prueba física. Cuidar el sueño, comer, moverse un poco y consultar al médico si hace falta forma parte del acompañamiento.

Un poco de teoría · Una revisión publicada en The Lancet muestra que el duelo se asocia con un mayor riesgo de problemas de salud y de mortalidad, sobre todo en los primeros meses tras la pérdida (Stroebe, Schut y Stroebe, 2007).

Cuando el duelo se queda atascado: el duelo prolongado

En una minoría de personas, el dolor no disminuye con el tiempo. El anhelo de la persona, o el pensamiento constante en ella, sigue siendo intenso e invasivo, con un gran sufrimiento (dificultad para aceptar la muerte, sensación de haber perdido una parte de uno mismo, ira, culpa, incapacidad para implicarse en la vida). Desde hace poco, las clasificaciones médicas reconocen el trastorno de duelo prolongado.

Un poco de teoría · La CIE-11 de la OMS habla de trastorno de duelo prolongado cuando estas reacciones persisten al menos 6 meses después del fallecimiento, superan claramente lo esperable en la cultura de la persona y alteran su vida; el DSM-5-TR exige al menos 12 meses en adultos. Un metaanálisis estima que aproximadamente una de cada diez personas en duelo lo presenta (9,8 %; Lundorff y cols., 2017). El riesgo es mayor tras una muerte repentina o violenta, o la pérdida de un hijo (Shear, 2015).

Un poco de teoría · El modelo cognitivo-conductual de Paul Boelen describe tres mecanismos que mantienen ese bloqueo: la pérdida todavía no está integrada en la propia historia, pensamientos muy negativos (sobre uno mismo, el futuro o la propia forma de reaccionar) y la evitación, tanto ansiosa (no pensar en la muerte) como depresiva (dejar de hacer cosas) (Boelen y cols., 2006).

¿Es útil la ayuda psicológica?

No necesariamente para todo el mundo. La mayoría de las personas atraviesan su duelo con el apoyo de sus seres queridos. La ayuda psicológica es útil sobre todo cuando el sufrimiento es muy fuerte, dura mucho o cuando uno la pide.

Un poco de teoría · Una gran revisión de 61 estudios controlados encontró un efecto pequeño de las intervenciones ofrecidas a todas las personas en duelo, sin un beneficio claro a largo plazo; los resultados eran mejores en personas con dificultades importantes o que buscaban ayuda (Currier y cols., 2008). Para el duelo prolongado, las terapias específicas, sobre todo cognitivo-conductuales, son eficaces (Shear y cols., 2005; Johannsen y cols., 2019).

Lo que puede ayudar

  • Deja sitio a todo lo que sientes: tristeza, rabia, alivio, culpa, e incluso momentos de alegría. Todo eso puede convivir.
  • Alterna: momentos para recordar y otros para descansar.
  • Acepta la ayuda concreta y di lo que necesitas: una comida, compañía, alguien que escuche sin dar consejos (ficha 49).
  • Los rituales importan, sean religiosos, familiares o inventados: una carta, una vela, un lugar (fichas 52, 108, 126).
  • Cuida tu cuerpo: sueño, comidas, algo de movimiento.
  • Sé amable contigo: los aniversarios, las fiestas y algunos lugares pueden reavivar el dolor, incluso años después (ficha 22).
  • No tomes grandes decisiones demasiado pronto si no es necesario.

Cuándo consultar

  • si, al cabo de varios meses, la añoranza o el dolor siguen igual de intensos que al principio y te impiden vivir;
  • si ya no consigues hacer frente al día a día, al trabajo o a tus relaciones;
  • si bebes más o tomas medicamentos para aguantar;
  • si la muerte fue repentina, violenta o traumática, o si se trata de la pérdida de un hijo;
  • si tienes ideas de morir o de reunirte con la persona: llama al 024 o al 112, sin esperar.

Si vives en el extranjero, el duelo por un ser querido que se quedó en tu país tiene sus propias dificultades: no poder estar, rituales perdidos, soledad. La guía sobre el duelo migratorio y las fichas 46 y 55 también pueden ayudarte.

Fichas para practicar

Fuentes

Stroebe, M. & Schut, H. (1999). The dual process model of coping with bereavement: Rationale and description. Death Studies, 23(3), 197-224.
Stroebe, M. & Schut, H. (2010). The dual process model of coping with bereavement: A decade on. Omega: Journal of Death and Dying, 61(4), 273-289.
Stroebe, M., Schut, H. & Stroebe, W. (2007). Health outcomes of bereavement. The Lancet, 370(9603), 1960-1973.
Stroebe, M., Schut, H. & Boerner, K. (2017). Cautioning health-care professionals: Bereaved persons are misguided through the stages of grief. Omega: Journal of Death and Dying, 74(4), 455-473.
Maciejewski, P. K., Zhang, B., Block, S. D. & Prigerson, H. G. (2007). An empirical examination of the stage theory of grief. JAMA, 297(7), 716-723.
Bonanno, G. A., Wortman, C. B., Lehman, D. R., Tweed, R. G., Haring, M., Sonnega, J., Carr, D. & Nesse, R. M. (2002). Resilience to loss and chronic grief: A prospective study from preloss to 18-months postloss. Journal of Personality and Social Psychology, 83(5), 1150-1164.
Bonanno, G. A. (2004). Loss, trauma, and human resilience: Have we underestimated the human capacity to thrive after extremely aversive events? American Psychologist, 59(1), 20-28.
Worden, J. W. (2018). Grief Counseling and Grief Therapy: A Handbook for the Mental Health Practitioner (5th ed.). Springer.
Klass, D., Silverman, P. R. & Nickman, S. L. (Eds.) (1996). Continuing Bonds: New Understandings of Grief. Taylor & Francis.
Holland, J. M., Currier, J. M. & Neimeyer, R. A. (2006). Meaning reconstruction in the first two years of bereavement: The role of sense-making and benefit-finding. Omega: Journal of Death and Dying, 53(3), 175-191.
Boelen, P. A., van den Hout, M. A. & van den Bout, J. (2006). A cognitive-behavioral conceptualization of complicated grief. Clinical Psychology: Science and Practice, 13(2), 109-128.
Shear, M. K. (2015). Complicated grief. New England Journal of Medicine, 372(2), 153-160.
Shear, K., Frank, E., Houck, P. R. & Reynolds, C. F. (2005). Treatment of complicated grief: A randomized controlled trial. JAMA, 293(21), 2601-2608.
Prigerson, H. G., Horowitz, M. J., Jacobs, S. C., Parkes, C. M., Aslan, M., Goodkin, K., Raphael, B. et al. (2009). Prolonged grief disorder: Psychometric validation of criteria proposed for DSM-V and ICD-11. PLoS Medicine, 6(8), e1000121.
Lundorff, M., Holmgren, H., Zachariae, R., Farver-Vestergaard, I. & O’Connor, M. (2017). Prevalence of prolonged grief disorder in adult bereavement: A systematic review and meta-analysis. Journal of Affective Disorders, 212, 138-149.
Currier, J. M., Neimeyer, R. A. & Berman, J. S. (2008). The effectiveness of psychotherapeutic interventions for bereaved persons: A comprehensive quantitative review. Psychological Bulletin, 134(5), 648-661.
Johannsen, M., Damholdt, M. F., Zachariae, R., Lundorff, M., Farver-Vestergaard, I. & O’Connor, M. (2019). Psychological interventions for grief in adults: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Journal of Affective Disorders, 253, 69-86.
Organisation mondiale de la santé (2022). CIM-11, Classification internationale des maladies, 11e révision : 6B42 Trouble de deuil prolongé.
American Psychiatric Association (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed., text rev.; DSM-5-TR).

Estas fichas no sustituyen una terapia. Si estás en crisis o tienes ideas de suicidio, llama al 024 (España, 24 h, gratuito) o al 112.

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Gonzalo Garzo, psicólogo clínico

Gonzalo Garzo, psicólogo clínico

Psicólogo desde 2018, te acompaño online (en español, en francés o en inglés) y en mi clínica de La Rochelle, con la TCC de tercera generación y el EMDR. Estas fichas te ayudan a avanzar; si necesitas acompañamiento, el primer contacto (20 min) es gratuito.