Superar una relación tóxica

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Estar emocionalmente apegado significa sentir con intensidad los lazos que nos unen a los demás. Cuando esto se convierte en una fuente de dolor o dificultad para avanzar, puede ser esencial encontrar un equilibrio que te permita crecer.

¿Un psicólogo puede ayudarme?

Comprenderás tu estilo de apego para desarrollarte mejor en tus relaciones.

  • Te cuesta crear vínculos emocionales.
  • Tienes dificultades para establecer límites personales.
  • A veces adoptas comportamientos riesgosos.
  • Encuentras obstáculos en tus relaciones amorosas.
  • Te cuesta confiar en los demás.
  • Sientes ansiedad en tus relaciones.
  • Temes la separación de tus seres queridos.
  • Necesitas una constante reafirmación.
  • Tienes tendencia a alejar a tus parejas.
  • Enfrentas problemas sociales y emocionales persistentes.
  • Te retraes emocionalmente en caso de angustia.

Gonzalo Garzo

Psicólogo clínico

Mi formación multidisciplinaria y mi variada trayectoria profesional, atravesando diferentes países y sectores, me han moldeado como un psicólogo con un perfil atípico.
Siempre he combinado la práctica de la psicología con cargos de responsabilidad y gestión en los ámbitos de la enseñanza superior, la cultura, el comercio y la cooperación internacional.
Esta diversidad de experiencias enriquece mi comprensión de las dinámicas humanas en la era actual, permitiéndome ofrecer un acompañamiento adaptado a las necesidades de cada persona.
También soy emprendedor, apasionado por la comunicación y las nuevas tecnologías.

La teoría del apego

Comprender nuestra manera de funcionar

La teoría del apego, desarrollada por el psiquiatra y psicoanalista John Bowlby, explora un aspecto fundamental de las relaciones humanas: el vínculo afectivo que se forma entre un niño y la persona que le cuida de manera estable y coherente.
Los trabajos de Bowlby se basan en las investigaciones de Winnicott, Lorenz y Harlow, quienes demostraron la importancia del cuidado, la constancia y la proximidad en el desarrollo afectivo.

  • Apego seguro: Los niños confían en sus cercanos, se sienten seguros para explorar y buscan consuelo en caso de estrés. Responden positivamente a la proximidad y saben que sus necesidades serán satisfechas.
  • Apego evitativo: Los niños evitan la proximidad emocional, parecen independientes y muestran poca afectividad. Minimiza la importancia de las relaciones y tiene dificultades para pedir apoyo.
  • Apego ambivalente: Estos niños buscan intensamente la aprobación, son ansiosos ante la separación y tienen dificultades para explorar o sentirse seguros. Buscan constantemente validación y atención.
  • Apego desorganizado: Muestran reacciones contradictorias, como buscar proximidad mientras sienten miedo o evitan. Este estilo está a menudo vinculado a traumas o abusos.