Terapias cognitivo-conductuales de tercera generación
También llamadas terapias contextuales, son la evolución más reciente de la terapia cognitivo-conductual. En lugar de centrarse solo en cambiar lo que piensas o sientes, trabajan sobre la relación que tienes con tus pensamientos y emociones, y sobre lo que haces con ellos. Es el marco en el que más me he especializado: sobre todo la ACT, el mindfulness y la DBT, que integro según lo que necesita cada persona.

¿Qué son las terapias de tercera generación?
Steven C. Hayes llamó así, en 2004, a un conjunto de terapias surgidas dentro de la tradición cognitivo-conductual que comparten una misma mirada: lo importante no es tanto el contenido de un pensamiento o una emoción (si es positivo o negativo, verdadero o falso) como la función que cumple en tu vida y el contexto en el que aparece. Por eso también se las llama terapias contextuales.
Tres ideas que comparten
Cambiar la relación, no solo el contenido
Un pensamiento como «no voy a poder» pierde fuerza cuando aprendes a verlo como lo que es, un pensamiento, sin tener que discutirlo ni obedecerlo.
Aceptación y atención plena
Dejar de luchar contra el malestar inevitable libera energía. Prestar atención al presente, con curiosidad y sin juicio, se entrena.
Valores y acción
El objetivo no es solo reducir síntomas, sino ayudarte a construir una vida que tenga sentido para ti, incluso con malestar.
Tres generaciones de terapia cognitivo-conductual
La primera generación, a mediados del siglo XX, fue la terapia de conducta: técnicas basadas en las leyes del aprendizaje, como la exposición o el reforzamiento. La segunda, desde los años sesenta y setenta, incorporó la cognición con autores como Aaron Beck y Albert Ellis: identificar y modificar pensamientos distorsionados. La tercera, desde los años noventa, recupera la importancia del contexto y añade la aceptación, el mindfulness y los valores.
No se trata de que una generación sustituya a la anterior: las técnicas de exposición o de reestructuración cognitiva siguen siendo muy eficaces para muchos problemas. Las terapias de tercera generación amplían las herramientas disponibles, y por eso las combino con la TCC clásica dentro de un enfoque integrador.
Las principales terapias contextuales
Bajo este nombre se agrupan varios modelos. Los más conocidos son:
Terapia de aceptación y compromiso (ACT)
Desarrollada por Steven C. Hayes, busca la flexibilidad psicológica: estar en contacto con el presente y actuar según tus valores aunque haya pensamientos o emociones difíciles. Es mi principal enfoque de trabajo.
Terapia dialéctica conductual (DBT)
Creada por Marsha Linehan para personas con gran dificultad para regular sus emociones. Combina aceptación y cambio, y enseña habilidades concretas: mindfulness, tolerancia al malestar, regulación emocional y eficacia interpersonal.
Mindfulness y terapia cognitiva basada en mindfulness (MBCT)
El entrenamiento en atención plena, desarrollado en contextos clínicos por Jon Kabat-Zinn, y su integración con la terapia cognitiva para prevenir recaídas en la depresión (Segal, Williams y Teasdale).
Activación conductual
Ayuda a salir del círculo de la inactividad en la depresión, recuperando de forma gradual actividades que conectan con lo que valoras.
Psicoterapia analítica funcional (FAP)
Utiliza la propia relación terapéutica como espacio para observar y cambiar patrones de relación.
Terapia centrada en la compasión (CFT)
Desarrollada por Paul Gilbert, trabaja la autocrítica y la vergüenza cultivando una actitud compasiva hacia uno mismo.

Trabajo de manera integradora con la familia de terapias contextuales, con especial dedicación a la ACT, el mindfulness y la DBT, en las que me he formado de forma específica.
La ACT: salir de la trampa de la evitación
Cuando luchar contra el malestar lo agranda
La ACT parte de una observación: muchos problemas psicológicos se mantienen por nuestros intentos de no sentir lo que sentimos. Es lo que se llama evitación experiencial.
Aparece el malestar
Un pensamiento, un recuerdo, una emoción o una sensación desagradable.
Intentas controlarlo
Lo evitas, lo distraes, lo rumias o haces algo para no sentirlo.
Alivio a corto plazo
Funciona un momento, y por eso se repite.
Tu vida se estrecha
Dejas de hacer cosas importantes y el malestar vuelve, a menudo con más fuerza.
La alternativa que propone la ACT es la flexibilidad psicológica, que se trabaja a través de seis procesos: la aceptación (abrirse al malestar en lugar de luchar contra él), la defusión cognitiva (ver los pensamientos como pensamientos), el contacto con el momento presente, el yo como contexto (no identificarte con tus pensamientos), los valores y la acción comprometida.
La DBT y el mindfulness comparten esta lógica: aceptar lo que no se puede cambiar en el momento, para poder cambiar lo que sí depende de ti.
Qué dice la investigación
Las terapias contextuales cuentan con un volumen creciente de estudios, aunque con niveles de respaldo distintos según el modelo y el problema:
Respaldo en múltiples problemas
Una revisión de metaanálisis (Gloster y colaboradores, 2020) concluye que la ACT es eficaz en ansiedad, depresión, dolor crónico y adicciones, entre otros. La División 12 de la APA la considera con apoyo fuerte en dolor crónico.
Regulación emocional y conductas autolesivas
Es la psicoterapia con más estudios en el trastorno límite de la personalidad. La revisión Cochrane de 2020 encontró beneficios frente al tratamiento habitual, aunque con una certeza de la evidencia todavía baja.
Prevención de recaídas en depresión
Un metaanálisis con datos individuales (Kuyken y colaboradores, 2016) mostró que reduce el riesgo de recaída. La guía NICE la recomienda para personas con depresión en remisión.
En general, los estudios muestran que estas terapias son eficaces, pero no que sean superiores a la TCC clásica: son una alternativa o un complemento con respaldo, no un reemplazo.
Hacia una terapia basada en procesos
Hayes y Hofmann (2017) proponen dejar atrás la competencia entre «generaciones» y centrarse en identificar qué procesos (como la evitación, la rumiación o la falta de contacto con los valores) mantienen el problema de cada persona, para elegir las técnicas que mejor actúan sobre ellos. Es la lógica con la que intento trabajar.
Cómo las integro
Evaluación y formulación
Identificamos qué mantiene tu malestar: evitación, rumiación, dificultades para regular las emociones, alejamiento de lo que valoras…
Elegir las herramientas
Según tu caso, trabajamos con procesos de la ACT, habilidades de la DBT, prácticas de mindfulness o técnicas de la TCC clásica.
Practicar en tu vida
Ejercicios breves entre sesiones para llevar lo trabajado a tu día a día.
Revisar y ajustar
Comprobamos juntos qué está funcionando y adaptamos el plan.

Las terapias contextuales no son «solo meditar» ni «solo aceptar»: incluyen siempre un componente de cambio y de acción.
Algo que puedes probar hoy
Ponle nombre a tus pensamientos
Prueba a decirte «estoy teniendo el pensamiento de que…». Ese pequeño cambio crea distancia sin discutir con la mente.
Tres minutos de atención
Para, nota tu respiración, tu cuerpo y lo que sientes, sin intentar cambiarlo. Luego sigue con lo que estabas haciendo.
Pregúntate qué te importa
En un área de tu vida (relaciones, trabajo, salud), ¿qué tipo de persona quieres ser? Elige una acción pequeña en esa dirección.
Observa tu intensidad emocional
Puntúa de 0 a 10 tus emociones en distintos momentos del día: es el primer paso para regularlas.

Gonzalo Garzo
Psicólogo clínico · ACT, DBT y mindfulness · enfoque integrador
Soy psicólogo clínico desde 2018 y antropólogo. Durante años combiné la psicología con puestos de dirección (ver mi perfil en LinkedIn), hasta dedicarme por completo a la clínica.
Trabajo con un enfoque integrador: terapia cognitivo-conductual, terapias de tercera generación o contextuales (sobre todo ACT, DBT y mindfulness), EMDR y psicología humanista, adaptados a lo que necesita cada persona.
He vivido en varios países y te acompaño en español, francés o inglés, online o en La Rochelle.
Preguntas frecuentes
¿Son distintas de la terapia cognitivo-conductual?
Forman parte de ella: son su desarrollo más reciente. Comparten el rigor y la orientación empírica de la TCC, con un énfasis distinto en la aceptación, el contexto y los valores.
¿El mindfulness tiene algo de religioso?
Aunque se inspira en tradiciones contemplativas, en psicología clínica se usa como un entrenamiento de la atención, sin componente religioso, y se ha estudiado con métodos científicos.
¿La DBT es solo para el trastorno límite de la personalidad?
Se creó para ello, pero sus habilidades de regulación emocional y tolerancia al malestar se aplican hoy a muchas personas con emociones muy intensas o dificultades para manejarlas.
¿Aceptar significa resignarse?
No. Aceptar es dejar de luchar contra lo que no puedes controlar en ese momento, para dedicar tu energía a lo que sí puedes cambiar.
¿Se puede hacer online?
Sí. Los ejercicios de ACT, mindfulness y DBT se adaptan muy bien a la videollamada y se practican en tu propio entorno.
¿Hablamos?
Fuentes
- Hayes, S. C. (2004). Acceptance and commitment therapy, relational frame theory, and the third wave of behavioral and cognitive therapies. Behavior Therapy, 35(4), 639-665.
- Pérez Álvarez, M. (2014). Las terapias de tercera generación como terapias contextuales. Síntesis.
- Hayes, S. C., Luoma, J. B., Bond, F. W., Masuda, A. y Lillis, J. (2006). Acceptance and commitment therapy: Model, processes and outcomes. Behaviour Research and Therapy, 44(1), 1-25.
- Gloster, A. T., Walder, N., Levin, M. E., Twohig, M. P. y Karekla, M. (2020). The empirical status of acceptance and commitment therapy: A review of meta-analyses. Journal of Contextual Behavioral Science, 18, 181-192.
- Linehan, M. M. (1993). Cognitive-behavioral treatment of borderline personality disorder. Guilford Press.
- Storebø, O. J. et al. (2020). Psychological therapies for people with borderline personality disorder. Cochrane Database of Systematic Reviews, 5, CD012955.
- Segal, Z. V., Williams, J. M. G. y Teasdale, J. D. (2013). Mindfulness-based cognitive therapy for depression (2.ª ed.). Guilford Press.
- Kuyken, W. et al. (2016). Efficacy of mindfulness-based cognitive therapy in prevention of depressive relapse: An individual patient data meta-analysis. JAMA Psychiatry, 73(6), 565-574.
- National Institute for Health and Care Excellence (2022). Depression in adults: treatment and management (NG222).
- Society of Clinical Psychology, División 12 de la APA. Psychological Treatments: Acceptance and Commitment Therapy; Dialectical Behavior Therapy for Borderline Personality Disorder.
- Hayes, S. C. y Hofmann, S. G. (2017). The third wave of cognitive behavioral therapy and the rise of process-based care. World Psychiatry, 16(3), 245-246.
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